Rudolf Steiner dijo de sus dramas de misterio que contienen toda la esencia de la antroposofía y que si, por alguna improbable casualidad, sólo estos dramas sobrevivieran, el contenido esencial de la antroposofía se conservaría.
Estos dramas son representaciones poderosas de los complejos procesos de la reencarnación y el karma. En ellos, somos llevados a habitar el paisaje vivo del alma-espíritu humano donde seres suprasensoriales trabajan para tejer los destinos de los individuos.