Rita Engelken fue pionera en levantar un jardín sin productos químicos. En 1959 no era fácil encontrar directrices para el cultivo orgánico de hortalizas. Asistiendo a reuniones sobre alimentos naturales y leyendo libros, Rita comenzó a educarse. Su familia tenía muchas enfermedades como irritabilidad, inflamación de las articulaciones, llagas abiertas, dolores de cabeza, picazón y erupciones cutáneas, por lo que aprendió muy bien las graves consecuencias de los productos químicos en la cadena alimentaria. Con la mejora de la salud de la familia, Rita se volvió creyente y ahora es educadora en cómo cultivar un huerto para lograr buena salud y autosuficiencia.